Que eres mi otra mitad
Dí algo.
Una parte sin vivir Alguien falta aquí
Para que pueda ser feliz
Cada vez te siento más cerca, de vos me enamoro y lo guardo en mi piel.. Siento como un escalofrío.Yo quiero acercarme pero vos no me ves. Voy perdida y ya no se que hacer, se que tengo que actuar pero me vence la timidez. Tu amor no me cabe en el cuerpo, tengo que animarme esta vez. (...) Te cuidare y te enseñare a quererme. Y tu corazoncito junto al mío unidos en la misma dirección (...) Se que somos muy diferentes, en tu mundo no existo y me quiero morir pero entre tus ojos yo vivo y si me besaras yo sería feliz. Voy vencida y te puedo perder y lo quiero intentar aunque deba llorarte después. El mundo sabrá que te quiero. Tengo que gritarlo otra vez
Que locura quererte como te estoy queriendo. Me parece mentira pero no me arrepiento. Tu me vuelves tan loca y lo peor soy conciente he caido en tu trampa como la mas inocente. Me enamore de ti ¿Y que?. Me enloquecio tu piel ¿Y que?. Me arrodille a tu amor imposible. Me enamore de ti ¿Y que? Yo me enferme de amor ¿y que?. Ciega por ti y quiero que no me olvides. Que locura quererte como te estoy queriendo y si soy tu capricho, no me importa saberlo, te has metido en mi vida, me consumes el aire, corazon peligrosa, no me importa quemarme.

Esto sí me da vértigo, tanto como el no poder escuchar más tu voz, como el quedarme sentado frente a un teléfono que no sonará, el escuchar mi nombre y girarme cuando nadie lo ha dicho, cuando sólo lo ha escuchado mi mente. Tanto vértigo como el no poder ver más allá de lo que eran nuestros ojos, una mezcla de los dos donde ahora una parte es huérfana. Tanto como estar a veinticuatro grados y sentir frío. Tanto como el saber que no volveré a pagarte un café, que no compondremos más canciones. Vértigo como cuando me doy cuenta de que a mi alrededor no hay nada azul, eso me trastorna. Tanto como el volver a pensar y darme cuenta de que sigues siendo la última persona con la que quiero hablar antes de ir a dormir. Vértigo como quien no siente el suelo bajo sus pies, como quien ni siquiera se atreve a mirar a ver si hay algo más, como quien cierra los ojos creyendo que así no dará tanto miedo. Tanto miedo como aquel que siente vértigo